Promedio rojo
Lo que dicen:
Roberto Rodríguez (Ariel Levy) –17 años, gordo, con lentes, vestido siempre de negro– es un freak de nacimiento que escapa del mundo real leyendo y dibujando cómics donde retrata su patética existencia, siempre acompañado de sus dos mejores amigos: el psicópata Condoro (Nicolás Martínez) y el subnormal “Papitas” (Sebastián Muñiz).
Pero su vida cambia radicalmente cuando llega Cristina (Xenia Tostado) al colegio, una nueva chica que le revolucionará sus hormonas – la que por supuesto – se fija en un chico guapo-ganador de un curso mayor: Fele.
En un año lleno de experiencias fuertes (con mucha violencia física y humillaciones, golpes en la cabeza, intentos de aborto, un abuelo muerto, fantasías con superhéroes, fiestas, profesores psicópatas, una enfermera sadomaso, un patético número musical y algo de sexo), los amigos de Roberto intentarán convencerlo de que Cristina nunca será suya. Pero él hará todo lo posible por conseguir su amor… aunque eso signifique perder la dignidad.

Motivación para verla:
Mi (triste) predilección por las teen movies y mi empatía con el protagonista. ¡Ah! y Xenia Tostado…
Lo que yo he visto:
Por mucho que me digan que Nicolás López (director y guionista) se pasea por Hollywood en chanclas, que es su opera prima, que el presupuesto es de un millón de euros, blah, blah…yo lo que he visto es una teen movie, sin más pretensiones. Ni es una obra maestra ni va a ganar un Oscar.
Y ojo, que esto no es algo malo, simplemente tiene sus limitaciones. La primera es que desde American Pie (La primera, por supuesto) y Road Trip, ya todo esta inventado. Puedes ponerle más modelos, más THC (¡How High!) o lo que quieras, pero lo que se dice innovar, está difícil en este género.
Por eso mismo el argumento es simple. Algunos (los críticos, esos grandes pensadores) dicen que la película es mala porque no profundiza en los personajes (WTF?). ¡Señores! ¡Es una película de adolescentes! ¿Acaso quieren que el guionista nos describa los incontables traumas que ha tenido que pasar ese chaval por ser friki? No, gracias, ya tengo bastante con los míos.
Hablando del protagonista, que sea friki tampoco es algo trascendental para el desarrollo de la película. El metraje sería el mismo aunque al chaval le gustara Bisbal y pasara sus ratos libre viendo el diario de Patricia. Pensé que iba a haber más guiños a la nación freak, pero supongo que el mercado manda y no interesa una película a la que solo dos le vean la gracia.
Quizá lo más original de la cinta sea la estética de cómic que se le da en algunos momentos. Los efectos digitales están bien conseguidos y son bastante simpáticos, a destacar las escenas donde Roberto se transforma en “La extraña obesidad del ser”.
En fin, la eterna historia de niño feo y niña mona. Una película para pasar el rato, aunque dentro de lo que cabe supera la media de originalidad a la que nos tienen acostumbrados este género.

esta padrisima la pelicula me encanta y espero que siga una 2 parte!!!